El propósito de este documento es actualizar y aportar datos y argumentos que contribuyan a una seria reflexión sobre la importancia capital de la próxima gestión de gobierno para sacar a Bolivia del actual camino extractivista que nos ancla al subdesarrollo. Recapitula someramente el análisis y las conclusiones de un trabajo mayor, en curso, sobre el comportamiento y las consecuencias sociales del crecimiento de la economía boliviana en el contexto latinoamericano. Somos una de las tres economías más pobres de América Latina a pesar de ser un país generosamente dotado con recursos; la política, lejos de intentar un análisis serio de la realidad en la perspectiva de ofrecer soluciones, se entrampa en falsos debates en los que la ideologización y los slogans disfrazan la realidad.
Específicamente, destaca que los planes de gobierno ofrecidos, comparten un mismo diagnóstico errado, por lo que las soluciones que proponen están equivocadas respecto a lo que la sociedad requiere y lo que es posible-y necesario- hacer. En este sentido, ofrece un diagnóstico alternativo respecto a las causas que nos han conducido a la situación actual, y redefine los problemas que debemos enfrentar.
Muestra que el crecimiento sostenido y sostenible de la economía no depende de metas de inflación o de déficit fiscal, sino de la cantidad de empleo y de su productividad. Sobre esta base conceptual, propone las bases de un modelo no ortodoxo de desarrollo que ofrece las soluciones estructurales que han sido esquivas para Bolivia en el último siglo.