Ganó Bolivia. La victoria de una generación que decidió tender puentes

Las columnas compiladas en este libro fueron escritas con la convicción de que Bolivia puede ser un país unido en su diversidad. Me resistí siempre a aceptar que estábamos condenados a la polarización o a la confrontación permanente. Esa renovación, que hoy comienza a hacerse realidad, no ha sido fácil. Implica dejar atrás viejas heridas, renunciar a los resentimientos y atreverse a confiar. Significa entender que nadie tiene el monopolio de la verdad ni el derecho eterno a gobernar, como pensaba el MAS. Significa, también, aprender a compartir el poder y abrir la economía y la política al talento, la creatividad y la energía de la gente común.
He aprendido que gobernar y vivir en democracia consiste en tender puentes: entre regiones, culturas y generaciones. Cada puente que se construye acerca a nuestro país a su mejor versión. Ese ha sido siempre mi propósito y mi esperanza: ayudar a que Bolivia vuelva a encontrarse consigo misma y crea una vez más en su propio futuro.
El autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra