En este libro, se analiza y devela la aplicación de la estrategia desestabilizadora y golpista planificada y ordenada desde Washington contra el proceso de cambio en Bolivia entre los años 2006 y 2010. El análisis, la interpretación y la contrastación de los cables enviados por la Embajada de Estados Unidos en Bolivia al Departamento de Estado y otros espacios que proceden de las embajadas en los países vecinos explican la disposición subversiva del imperio y su deseo irrefrenable de terminar con el gobierno de Evo Morales. Para ello, pusieron en marcha distintos planes que oscilaron desde la intimidación hasta el golpe de Estado, a los que se sumó una trama aún no esclarecida que apuntaba al magnicidio, además de impulsar y construir un cerco de presión internacional, no sólo vecinal, sino también hemisférico.
Juan Ramón Quintana Taborga




